7 pequeños momentos del día que ayudan a construir la autoestima de tu hijo
La autoestima no se construye en momentos extraordinarios, sino en pequeños gestos cotidianos. Cómo miramos, corregimos, escuchamos y acompañamos a nuestros hijos influye cada día en la imagen que van formando de sí mismos.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero
3/29/2026


7 pequeños momentos del día que ayudan a construir la autoestima de tu hijo
Muchos padres creen que la autoestima se fortalece con grandes conversaciones o con elogios constantes. Pero en realidad se construye en pequeños momentos cotidianos: en cómo miramos a nuestros hijos, cómo respondemos cuando se equivocan o cómo acompañamos sus emociones.
Son gestos aparentemente simples, pero repetidos día tras día van construyendo una idea muy importante en el niño: “soy capaz y valgo tal y como soy”.
Estos son algunos de esos momentos del día que pueden marcar la diferencia:
1. Cuando te enseña algo que ha hecho:
En lugar de responder automáticamente con un simple “¡muy bonito!”, muestra interés por el cómo lo ha construido:
“Veo que has dedicado mucho tiempo a esto.”
“Cuéntame cómo se te ocurrió.”
Cuando un niño siente que lo que hace es visto y valorado, aprende que sus ideas y su esfuerzo son importantes.
2. Cuando se equivoca:
Si derrama agua, rompe algo o no hace bien una tarea, en lugar de reaccionar con enfado, podemos decir:
“No pasa nada, vamos a ver cómo lo arreglamos.”
Este pequeño cambio ayuda a que el error no se viva como un fracaso, sino como parte natural del aprendizaje.
3. Cuando se frustra porque algo no le sale:
En lugar de hacerlo por él o de insistir en que lo intente sin más, podemos responder:
“Aún no te sale, pero estás aprendiendo.”
Este matiz enseña algo muy importante: tranquilo, es algo normal, las habilidades se desarrollan con la práctica.
4. Cuando se compara con otros:
En lugar de negar la comparación, podemos ayudarle a cambiar el foco:
“¿Recuerdas cuando esto te costaba más? ¿Qué haces ahora mejor que antes?”
Así aprende a compararse consigo mismo, no con los demás.
5. Cuando puede tomar pequeñas decisiones:
La autoestima también crece cuando los niños sienten que su opinión cuenta.
Permitir pequeñas decisiones en el día a día les ayuda a que sientan que su opinión es válida e importante. Por ejemplo, elegir la ropa, algún material o actividad.
Estos momentos transmiten un mensaje muy importante: “Confío en ti.”. Esta se convertirá mañana en un “confío en mi mismo”.
6. Cuando pide ayuda:
En lugar de resolverlo todo inmediatamente, podemos acompañar el proceso:
“Te ayudo a empezar y luego sigues tú.”
Así el niño siente apoyo, pero también descubre que es capaz de continuar por sí mismo.
7. Antes de dormir:
Una simple pregunta puede ayudarles a mirar su propio progreso:
“¿De qué te has sentido orgulloso hoy?”
Poco a poco aprenden a reconocer sus logros, incluso los más pequeños.
La autoestima no se construye con discursos largos ni con frases perfectas. Se forma a partir de pequeños mensajes repetidos cada día.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero




