Cuando las buenas notas pesan demasiado

La presión por las notas puede afectar a la autoestima infantil. Acompañar el esfuerzo y normalizar el error ayuda a que los niños aprendan sin miedo.

Vanesa Fumero y Cristina Fumero

3/29/2026

Cuando las buenas notas pesan demasiado

Muchos padres observan que cuando su hijo trae una buena nota, en vez de alegría, ves tensión. Respira aliviado. Como si hubiese esquivado una amenaza.

Y entonces te haces la pregunta:

¿Desde cuándo aprender se convirtió en una amenaza?

No es solo un boletín de notas. Para muchos niños, las notas no son números. Son mensajes.

  • Un 10 puede significar “valgo”.

  • Un 7, “podría haberlo hecho mejor”.

  • Un 5, “he decepcionado a alguien”.

La presión no siempre viene de una exigencia directa. A veces viene del silencio, de las comparaciones, de las frases bienintencionadas: “sabía que podías hacerlo mejor”, “mira lo bien que lo hace Juanita”.

Y el niño aprende algo peligroso: mi valía depende de las notas.

Cuando un niño vive bajo presión constante por sacar buenas notas, no solo aprende matemáticas o lengua. Aprende también que:

  • Su valor depende del resultado o de su rendimiento

  • El error no es posible, es una amenaza

  • El esfuerzo solo importa si hay recompensa

Y eso no construye motivación. Construye miedo.

No se trata de bajar expectativas. Se trata de cambiar el mensaje:

  • En vez de “¿qué nota has sacado?”, probar con “¿qué fue lo más difícil?”

  • En vez de “tienes que sacar mejores notas”, decir “estoy orgulloso de tu esfuerzo”

Los niños necesitan adultos que les enseñen que fallar no le resta valor a su persona. Es necesario normalizar el error como parte del aprendizaje.

Necesitan sentir que pueden aprender sin miedo.

Esto se construye cuando un niño siente que puede fallar… y aun así sigue siendo valioso y querido por su entorno.

Vanesa Fumero y Cristina Fumero

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